Bruja de Lujo
Día 5 Levantar el Rostro Curso Belleza de las Brujas Método Completo
DÍA 5 LEVANTAR EL ROSTRO
Te voy a contar mi secreto, sin adornos.
La mayoría intenta arreglar la cara añadiendo productos. Y por eso se queda a medias.
Las brujas antiguas no hacían eso. Primero preparaban la piel para que respondiera. Luego la despertaban. Después la nutrían con precisión. Y al final la sellaban para que no se dispersara durante la noche.
Cuando el proceso está hecho, la mano cambia el rostro.
Antes de hacer el Día 5, esto tiene que estar hecho. No por capricho. Porque si no, hoy no te da el mismo resultado.
Paso 1. Purificación y Apertura. Si no limpiaste y desinflamaste, el rostro hoy está pesado.
Paso 2. Despertar del Rostro. Si no lo activaste, hoy lo notas apagado y sin respuesta.
Paso 3. Elixir de Granada y Rosa. Si no nutriste con el elixir, hoy no tienes base para sostener firmeza.
Paso 4. Ungüento de las Brujas. Si no sellaste, la noche se lleva parte del trabajo.
Bien. Si esos cuatro pasos están hechos, hoy hacemos algo distinto.
Hoy no añadimos nada nuevo. Hoy lo que hacemos es enseñar al rostro a ir hacia arriba. Como se hacía antes. Con paciencia. Con repetición. Con un gesto que, hecho bien, cambia la expresión.
1 Preparación sencilla
Primero limpia el rostro. Seca con toques. Aplica el tónico del Día 2. Espera un minuto.
Después aplica una cantidad pequeña del elixir del Día 3 o del ungüento del Día 4. No uses mucho. Solo lo justo para que tus manos se deslicen sin arrastrar.
Ahora respira una vez profundo. Y empieza.
2 Cómo lo hago yo, paso a paso
Regla única. Todo va hacia arriba. Si un movimiento baja, lo estás haciendo al revés.
Paso A. Coloca dos dedos en la parte baja del rostro, cerca de la mandíbula. Desliza lentamente hacia el pómulo. Cuando llegues arriba, mantén un segundo. Suelta. Repite diez veces por cada lado.
Paso B. Ahora desde la zona de la boca hacia los lados. Siempre buscando la parte alta. Repite diez veces por cada lado. Si notas que arrastras, añade una gota más de elixir. Solo una.
Paso C. En la frente. Coloca los dedos bajo las cejas. Eleva suave. Mantén tres segundos. Suelta. Repite ocho veces. Aquí no hace falta fuerza. Hace falta constancia.
Paso D. En el cuello. Siempre subiendo. Diez pasadas lentas. Termina apoyando la mano en la zona del cuello cinco segundos. Como si estuvieras calmando y sujetando.
3 Lo que tienes que sentir
Quiero que entiendas esto. No buscamos dolor. El dolor no rejuvenece. El dolor inflama.
- Un color rosado suave, natural.
- Sensación de rostro más despierto.
- Una ligera firmeza al terminar.
Si te queda rojo fuerte o sensible, mañana baja la presión a la mitad. No lo fuerces.
4 Cuándo hacerlo y cuánto
Hazlo por la noche. Después de la rutina. Cinco minutos. No más.
Lo importante no es hacerlo fuerte. Es hacerlo cinco días seguidos. Y mirarte con luz natural. Ahí te das cuenta.
Día 1 limpiaste. Día 2 despertaste. Día 3 nutriste. Día 4 sellaste. Hoy sostienes.